Estoy a punto de cumplir 36 y me observo inquieta.
Observo cómo soy incapaz de escribir mis mejores cualidades,
O las cosas con las que disfruto
O disfrutaba cuando era una niña.
Parece que ha pasado una vida desde ese momento.
Y es que quizás sí que haya pasado una vida.
Una vida que pensé que estaba viviendo.
Una vida que en realidad estaba cediendo.
Y ahora dudo de si me estoy reconstruyendo
O bien naciendo de nuevo.
Porque ya no quiero ser quién era
Pero tampoco quien no era.
MI VIAJE.